jueves, 9 de marzo de 2017

sábado, 1 de octubre de 2011

Las Gentes de la Caverna y de Al-Raqim

La leyenda oriental de los Siete Durmientes de Éfeso es bien conocida entre los Fieles del Hombre Verde (Khadir) por aparecer recogida en el Corán (XVIII, 9-26), siendo además uno de los pasajes más misteriosos del texto sagrado. Según su versión cristiana, en el año 250 unos jóvenes escaparon de la persecución del emperador Decio (249-251), refugiándose en una cueva. Allí permanecieron dormidos durante ciento noventa y seis años, despertando en el reinado de Teodosio II (408-450); por su parte, la tradición coránica prolonga el sueño de los jóvenes hasta el año 309 de la era cristiana. De las informaciones contenidas en el relato coránico, hay varios temas especialmente misteriosos que han llamado la atención desde siempre: la duración del sueño de los jóvenes, así como la fórmula (300 años + 9 años) con la que se expresa en el texto sagrado la duración de su estancia, y las diferentes hipótesis en cuanto al número de Durmientes, acompañada de esta observación que parece aludir a un conocimiento esotérico reservado a un pequeño número de personas: Di: “Mi Señor conoce mejor su número. No lo conocen sino unos pocos” (XVIII, 23), la mención al perro que acompaña a los jóvenes y, en fin, el enigma que representa el término al-Raqim en la expresión “las Gentes de la Caverna y de al-Raqim”. Según la tradición, este capítulo hace descender sobre los corazones la Presencia Divina, la Sakina en su aspecto de Paz.

Extraído de la Introducción a Las Cuarenta Estaciones del Alma, Abi-l-Khayr.

viernes, 17 de junio de 2011

Los amigos de Dios

La inspiración de Dios no es astrología ni geomancia ni ensueños,
los sufíes la llaman inspiración del corazón
considérala "inspiración del corazón" porque el corazón es Su morada.

Las revelaciones verbales son específicas de los profetas
y las inspiraciones divinas son específicas de los amigos de Dios.

Si tú deseas ver el bello rostro del Amigo
sabe que el corazón es el espejo en el que a Él se contempla.

Lo he escrito todo partiendo de mi propia experiencia
y no robándolo, como los demonios, a los ángeles
quienes por estar privados de la ayuda divina
no superan el nivel de la imitación ni poseen la visión mística.


Cada uno de los amigos de Dios, según la gracia que le ha llegado, ha alcanzado una morada y un estado espiritual diferentes. Como la diferencia en los estados da origen a diversidad en las palabras y en las alusiones, cada ruiseñor en este jardín entona una melodía distinta y cada ave del amor posee un canto nuevo. Esta diferencia de estados espirituales y la diversidad de las alusiones resulta ser una dificultad para la gente común.

El que se halla perplejo con estas realidades
debe llegar a conocerlas.


Después de los profetas, el siguiente grupo de hombres perfectos son los amigos de Dios, que guían a la gente en sus viajes a lo largo de este camino o línea continua y circular imaginaria, conocida como el viaje de descenso y ascenso al Origen.


Según los sufíes, entre los amigos de Dios, al igual que entre los profetas, existen también diferentes niveles de perfección, una diferencia que depende de la morada espiritual que han alcanzado en su viaje interior, por medio de la revelación visionaria y la visión contemplativa. Cada uno habla del camino y sus etapas, del caminante y de la Meta, según su propia capacidad y de una forma diferente.


Los amigos de Dios son de diferentes tipos. Algunos son señores de la ebriedad espiritual: en su ebriedad desvelan los misterios divinos que han pasado por su corazón puro y, en su inconciencia de sí, no guardan en secreto lo que han contemplado o el estado espiritual que han experimentado.

//Pienso en la rima, pero me dice la que es Dueña de mi corazón:
"No pienses en nada más que en mi encuentro
quédate sentado con felicidad, oh meditador Mío de rimas.
Porque tu rima más bella, es Mi presencia.
¿Qué son las palabras para que pienses en ellas?
¿Qué son las palabras? Espinas en el seto de la viña." //


Las palabras "llamo a Dios" pertenecen al versículo del Corán: "Éste es mi camino, basado en la intuición: llamo (a los hombres) a Dios".


El profeta Mohammad es el último de los profetas, con el que culmina la llamada de todos los demás profetas anteriores y comienza la de los amigos de Dios.

Fragmentos sueltos de El Jardín del Misterio, de Mahmud Shabestari.

sábado, 5 de marzo de 2011

Etología selenita

Estaba en el apex del plano abierto cuando empecé a rotar por la olla de arena. Era un traslador de microvolcanes y craterismas. A ese rotor lo llamamos máquina. A veces animal.
Cuando hay brazos de arena hundiéndose en la esferación de los contornos hay las vías para la incantación del seleno caminar.
Arbustales de dos a tres metros de altura y montículos, prisman del éter la bruma que los alimenta. De esos hilachales, telas, hila en un recodo la Iatropapisa extraída de los árboles.
El laberintío hace y deshace animales de ipso facta poda, en el trans de unas llamaciones que alcanzan las estrellas.

lunes, 4 de octubre de 2010

Los Seis Tesoros

(...)
Si decimos que hay un cuerpo que sobrevive "en la tumba", ese cuerpo sigue siendo invisible para los terrenales, para la gente de este mundo, a causa de la opacidad que oscurece sus ojos de carne y que les impide ver lo que no pertenece a la misma especie que ellos. Por esta razón el Imam Ya'far también compara este cuerpo invisible con los residuos de oro que quedan siempre en el crisol del orfebre. Los ojos tampoco pueden ver estos restos, pero el orfebre, después de lavarlos con agua y de purificar la tierra con la que estaban mezclados, los hace aparecer de nuevo.
(...)
Cuando Dios desea resucitar a las criaturas difunde por toda la Tierra una lluvia que procede del océano situado debajo del Trono, cuyas aguas son más frías que la nieve. Entonces la faz de la Tierra se confunde en un océano único. Las olas chocan impulsadas por la vehemencia de los vientos. Se produce una afinación universal.
(...)
De este modo el cuerpo espiritual lleva a cabo su nacimiento "en la tumba", como el hongo en su humus. Cuando el tañido de Serafiel hace vibrar la trompeta, los Espíritus emprenden el vuelo. Cada Espíritu se apresura a buscar su carne espiritual, hace estallar la tumba, que cede ante ella como la capa de humus cede ante el empuje del hongo. Este cuerpo espiritual que resucita es el cuerpo que pertenece a la Tierra de Hurqalya.
(...)
La Tierra de Hurqalya está situada en el octavo clima (...) corresponde al grado más elevado de la Esfera suprema, la que se denomina "Esfera cristalina". (...) "Hurqalya" es una palabra de lengua siríaca, es decir, de la lengua que usan actualmente los sabeos, a quienes se llama hoy mandeanos, que se han asentado en gran número en Basora y en sus alrededores.
(...)
"Nada existe sin que el Tesoro exista en Nosotros" (de una aleya del Corán).
"Estos "seis tesoros" están situados en el orificio de la trompeta cósmica de Serafiel, que es la matriz del Espíritu. Cuando el Arcángel Serafiel tañe la "Trompeta de la Resurrección" (el "segundo toque" de la Trompeta) el espíritu desciende hacia la tumba. Una vez reunidos todos sus tesoros penetra en su caro spiritualis.
Fragmentos encontrados en Fisiología del cuerpo de resurrección, del sayj Ahmad Ahsa'i.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Etología de los serenos.

Los espacios de las aves y animales, las juntidades del bichema, no se configuran por territorialidades sino por zonaciones de proyección de sí a su alrededor, en el perímetro de su alcance imponderal. Allí su ventaja y don: urdir la totalidad de sus cuerpos a traves del alcance invisible de esos hilillos finísimos casi siempre nocturnos.
Así el origen de un tabu actuante, en esta magia de las dunas, no es una prohibicion ni una frontera, sino una liturgia sostenida y co-lindante a una indicación difusa y musitadora, diluida noche a noche en el entorno.
La vida es este enigma tremebundo de la reverberancia de las conciencias, un cantoreo que se escurre para abismarse entre otras conciencias de otros intermundos cantantes. Capto la punta de un sonido en su triqueteo muy cerca, de un sonido iniciado muy lejos en espacios y tiempo: cada tric-trac rama en la tric-trac trama de la texturia que orino junto al Zorro. Para toda esta psicurgia al ras nos sirve de ejemplo radiónico la mantis: alli donde cae, reza.
Porque primitivamente (anteriormente)
los pueblos nacen al ras, en los sobrepujamientos de arena y viento. Micropoblaciones de arena y viento. Arena y viento es el constructivismo a chispas del silicio, el cuarzo y el yeso. De allí que nuestro tabú actuante nos depare un plató selenita.
. Erevan Adi ·

lunes, 14 de junio de 2010

Yo estaba con mi Turba ...

"Yo estaba con mi turbante atado y fui invitado a cubrirme el rostro con el turbante, a la manera de un velo; ese velo sin embargo, no era un velo de ocultamiento sino a partir del cual me percibía en el Núcleo.

"Se otorga así el Turbante de la Luna y a veces su Capa: 'Cuando la veas a través del velo, verás una Cruz de Luz. Por esa Cruz entran y salen las almas de la Tierra, una cruz arcangélica en la Luna. Por el mismo trucaje se deja ver que la Luna es la primera máscara que se da y también se corre'.

"Cuando se corre hacia arriba, portada en una tecla de abanico, amanece por detrás la tecla de abanico del Sol, para después también correrse, como lentes o lentillas de una señal ferroviaria, mientras que el tercer celofán o máscara es la Estrella. Cada una de ellas modulaciones del esplendor del que son maneras de ralentamiento.

"Hacia Nur al-Nur se va velado con el Turbante de la Luna, se avanza con rostridades de astro (primero de Luna, después de Sol, después de Estrella). Se avanza enmascarado no sólo hacia el mundo, sino hacia el esplendor, con el manto de la Luna, con el del Sol, con la capa de la Estrella. El velo no oculta ni retira: permite captar la transparencia atravesando los mantos, flujo de una sangre que no es sangre ni es roja, pero tiene células traslúcidas deslizándose en una corriente que regala, por capilaridad, otro velo para la danza del sereno.

"Aceptarse en ese silencio no es quedarse dormido. Nos ofrecemos como la continuidad que le da de hablar a los ruidos.

"En la noche hay un Grillo que no es de la Tierra, que no anida en esta Tierra, hay un Grillo que es del aire, que gira en el aire como gira su sonido, un ángel-grillo del Gran Oido, con algo de brasa o candela, que atraviesa a los demás grillos y les brinda su fuego. Anoche lo contemplamos."
Del Shaykh Adi